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Distintivos de una predicación cristiana


En SEPEGlobal cuando pensamos en una predicación cristiana, viene a la mente la predicación de los discípulos de Cristo en Hch 11:26 a los que se les llamó por primera vez y de manera despectiva «cristianos». Pensamos en cómo era la predicación de ellos, de Pablo y del mismo Cristo. 

Todo fiel predicador debería predicar como lo hizo Cristo y sus discípulos, entonces viene la pregunta, ¿Cómo podemos estar seguros de que nuestra predicación o la que escuchamos en nuestras iglesias, es una predicación cristiana, es decir, semejante a la predicación de Cristo y sus discípulos?

Hoy aprenderemos tres distintivos de una predicación cristiana con el propósito de ser motivados a prepararnos para predicar fielmente la palabra de Dios. 

¿Cuál es el primer distintivo de una predicación cristiana? 

  1. LA PREPARACIÓN PERSONAL 

Todo predicador cristiano que desea abrir la palabra Santa y predicar el mensaje Santo, debe recordar que está entrando a un terreno Santo. Por lo tanto, debe rendir su vida y voluntad al control total del Espíritu Santo. Esta tarea no es para un hombre impío que está controlado por los apetitos de la carne e impresionado consigo mismo, por el contrario, esta tarea es para un creyente que vive saturado de la palabra de Dios (Col. 3:16), de rodillas, humillado ante un Dios tres veces Santo. 

Si leemos el contexto inmediato y amplio de los hechos 11 veremos que, la mayoría de los discípulos que predicaban el evangelio eran creyentes llenos del Espíritu Santo (Hch. 2:4; 4:8; 4:31; 11:23-24). Esa vida controlada por el Espíritu se evidenciaba en su amor supremo por Cristo y una vida irreprensible como fue el caso de Esteban. (Hch. 6:3-5; 7:55-60).  

¿Cuál es el segundo distintivo de una predicación cristiana?

  1. LA EXPOSICIÓN DEL TEXTO 

A qué nos referimos por «Exposición» veremos en las escrituras algunas palabras que nos ayudarán a entender mejor lo que queremos decir con exponer el texto. 

  • Explicar: En Nehemías 8:8 encontramos la palabra hebrea שֶׂכֶל (śě∙ḵěl) y el diccionario Swanson la define de la siguiente manera, significado, interpretación, o sea, la explicación de la información o conjunto de principios. Esta palabra se traduce en la RVR60 como «sentido» y, significa, explicar lo que se comunica. Vemos que mientras el escriba Esdras comunicaba la ley a los israelitas deportados de Babilonia (8:3), los demás levitas explicaban la ley (8.8). De la misma manera, este debe ser un distintivo de toda predicación cristiana, el predicador debería leer y explicar las escrituras a la congregación. 
  • Enseñar En Hechos 15:35 encontramos la palabra griega διδάσκω (didaskō) enseñar — impartir habilidades o conocimiento a. Vemos en este pasaje al apóstol Pablo, Bernabé y muchos otros cristianos que enseñaban, es decir, que impartían el conocimiento de la palabra de Dios a los hermanos de la iglesia en Jerusalén. La fuente de ese conocimiento era la palabra de Dios y así debería ser con los predicadores de hoy, enseñar solamente el texto (2 Timoteo 3:16-17) y no su experiencia, tradición o imaginación. 
  • Interpretar: En Lucas 14:27 identificamos la palabra griega διερμηνεύω (diermeneúo) que el diccionario la define como, interpretar (comprender) dar a conocer el sentido de algo difícil de entender, explicar, aclarar (Lc 24:27). En este relato de Lucas, vemos cómo el Señor Jesucristo, ya resucitado, les dio a los discípulos en el camino a Emaús, la interpretación del significado de la enseñanza del Antiguo Testamento con relación al sufrimiento de él. 

Recordemos que la palabra «Hermenéutica» encuentra su raíz en esta palabra griega «διερμηνεύω» por lo que, al igual que Cristo, debemos aplicar la misma hermenéutica que él usó para entender y explicar la escritura. Creemos que la hermenéutica literal, histórico-gramatical nos llevará a entender y exponer las escrituras tal y como Cristo lo hizo con sus discípulos. 

  1. LA APLICACIÓN DEL TEXTO

Como tercer distintivo de la predicación cristiana tenemos la aplicación o exposición del texto. Este distintivo es esencial en toda predicación cristiana, sin embargo, si sólo nos quedamos con la exposición sin la aplicación (predicación) del texto, tendremos como dijo el hno. Paul Tripp. «CEREBROS TEOLÓGICOS GRANDES Y CORAZONES ENFERMOS» . 

La exposición del texto afecta a la mente, pero la aplicación (predicación) del texto, al corazón. Vemos en la palabra de Dios, que Cristo y sus discípulos explicaban y aplicaban (predicaban) las escrituras con el propósito de llamar a las personas al arrepentimiento y fe en el Señor (Mt. 4:23; Hch. 17:3; 18:5; 20:31; 28:30-31). 

Entonces, toda predicación cristiana debe distinguirse por explicar y aplicar el texto, esto es lo que queremos decir por Predicación Expositiva, como Merill Unger, declara: «La predicación expositiva tiene lugar cuando el predicador con unción y poder, explica claramente el significado del pasaje bíblico tratado y efectivamente presenta sus verdades a las necesidades de la audiencia. Entonces, y sólo entonces, la predicación de la Biblia puede ser considerada expositiva

Aplicación de la predicación expositiva

El pastor-maestro Rafael Salazar enseña acerca de la finalidad y aplicación de la predicación expositiva, y dice: 

La finalidad de la predicación expositiva no es llenar la cabeza de las personas con una exposición de “buena” información, sino estampar en sus corazones el llamado a la obediencia a la Palabra por la fe en Cristo. Esta disciplina busca anclar el texto de estudio dentro del más amplio canon de las Escrituras, es decir “todo el consejo de Dios”, que significa “la promesa de Dios”, conectando el sermón homilético con la gracia redentora de Dios, proveyendo un llamado de fe en Cristo como medio de transformación inicial y progresiva. Esto significa relacionar cada texto a:

  1. Nuestra necesidad humana de justificación, redención y santificación    
  2. La provisión de Dios de la justificación, redención y santificación en Cristo.

El gran predicador del siglo XIX, Charles Haddon Spurgeon dijo lo siguiente con respecto al sermón que no conduce a Cristo, «El sermón que no conduce a Cristo, que no habla de él de principio a fin es un tipo de sermón que haría reír a los demonios del Infierno, pero que haría llorar a los ángeles, si estos pudiesen hacerlo.»

Conclusión 

Una predicación cristiana, es decir expositiva, debe distinguirse por «UN PREDICADOR IRREPRENSIBLE QUE EXPLICA Y APLICA EL MENSAJE DE CRISTO, CON PODER, PASIÓN Y PRECISIÓN».  Si quieres prepararte para que tu predicación se distinga por ser una verdadera predicación cristiana, Prepárate en SEPE.

Bibliografía 

 1 James Swanson, Diccionario de idiomas bíblicos: Hebreo (Bellingham, WA: Lexham Press, 2014).

2 Rick Brannan, ed., Léxico Lexham del Nuevo Testamento Griego (Bellingham, WA: Lexham Press, 2020).

3 Amador Ángel García Santos, «διερμηνεύω», Diccionario del griego bíblico: Setenta y nuevo testamento (Estella (Navarra), España: EVD, 2016), 217.

4 Paul David Tripp, Llamamiento peligroso: Enfrentando los singulares desafíos del ministerio pastoral (Graham, NC: Publicaciones Faro de Gracia, 2013), 39.

5 Jorge Oscar Sánchez, Comunicando el mensaje con excelencia, Tercera Edición. (Ministerio Realidad, 2014).

6 C. H. Spurgeon, Cómo leer la Biblia, trans. José Moreno Berrocal, Tercera edición. (Moral de Calatrava, Ciudad Real: Editorial Peregrino, 2009), 24.

Autor: SEPEGlobal/ Prof. Maicol Díaz